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La CEOE: alma de explotadores

Artículo publicado el 5/3/2010 en elplural.com
enlace: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=44013

Siempre culpamos de todos los males a la clase política, sin reflexionar durante un momento sobre la clase de empresarios que tenemos en nuestro país. Con empresarios como Díaz Ferrán o José de la Cavada, España no sólo no sería capaz de remontar la crisis, sino que se convertiría, si les dejásemos hacer a estos señores, en un país de mierda.

A estos empresarios habría que recordarles que la avaricia rompe el saco, y que si España se convierte en un país de trabajadores aún más precarios, el consumo sería minoritario, y por ende la razón de ser de sus propias empresas. Por tanto, pido a los empresarios que sean serios, sensatos y responsables, y que entiendan que su trabajo también debe contribuir a la construcción de país, y no sólo de fortunas personales. Incluso por su propio beneficio a largo plazo.

José de la Cavada, uno de la plana mayor de la asociación de empresarios que preside quien arruinó Air Comet, Díaz Ferrán, propuso hace unos días un nuevo tipo de contrato para jóvenes, cuyas características son: cobrar por debajo del salario mínimo, no cotizar, no tener derecho a paro, y no tener derecho a indemnización por despido. ¿Han tenido que morir miles de obreros explotados en las fábricas durante el siglo XIX, y ha tenido que verterse sangre en el XX para dignificar las condiciones laborales de los trabajadores para que finalmente en el siglo XXI los empresarios españoles tengan este modelo de relación contractual como objetivo en sus estrechas y egoístas cabezas de esclavizadores? Como no tengamos claro lo que realmente costó y sufrimos para conseguir los derechos actuales, me temo que podríamos estar en el comienzo de una regresión histórica, envuelta en el egoísmo exacerbado de la patronal y en la estupidez de muchos asalariados.

Hablo de estupidez, porque son muchos los trabajadores que me encuentro a diario que están dispuestos a renunciar no sólo a parte de su ya escueto sueldo, sino a sus condiciones laborales. Sin ir más lejos, la semana pasada una persona me comentó que está a favor de que si uno está de baja por enfermedad, no tendría que cobrar, que con que le guarden el puesto de trabajo basta. La persona que me dijo esto no era empresaria, así que tenemos que volver a tomar conciencia con lo que significa el progreso de la civilización, porque con una mentalidad neoliberal de este tipo, e in crescendo, corremos un grave peligro de desandar el camino andado y situar el nivel de desarrollo humano de nuestro país en los índices del subdesarrollo más profundo.

Esta forma contractual traería consigo una precarización global del mercado laboral español, ya que las empresas contratarían en masa a este tipo de trabajadores-esclavos, porque serían inmensamente más rentables que los trabajadores normales, y por tanto se dejaría en la calle y sin trabajo a miles de trabajadores que no pueden permitirse el lujo de trabajar gratis porque tienen el triste vicio de comer tres veces al día y de alimentar a unos hijos. Hay que tener mala leche y ser mala persona para desear esto.

España, y no sólo nuestro país, sino Europa entera, ya sabrá que no puede competir en mano de obra y precio contra Asia. La baza que le puede quedar al viejo continente es la investigación, la tecnología, el conocimiento y la creación. Tomad nota empresarios. En este sentido lo que deberíamos hacer es aprovechar la oportunidad (nunca hemos tenido una juventud tan formada, y por ende tan frustrada, en nuestro país como hoy) y orientar nuestra estructura productiva y laboral al I+D+I. Pero claro, el nivel y la cualificación se paga, o si no quién se va esforzar por ser un gran científico o una gran ingeniera para trabajar por menos de 1000 euros y sin prestaciones. Para eso se meterían a empresario de la CEOE, que para triunfar en la vida sólo necesitan incultura, insensibilidad, ignorancia y una buena dosis de egoísmo.

Esta idea de la CEOE (luego retirada infantilmente, pero no olvidemos que las cartas han quedado expuestas) es tan lamentable, que incluso su brazo político que trabaja en las Cortes bajo la denominación de PP, se ha tenido que desmarcar de la propuesta. Bueno, Rajoy se ha desmarcado a medias ya que ha defendido que los trabajadores no tienen que renunciar a todos sus derechos, sino a parte de ellos. Eso es lo mismo que decir: robarte la cartera entera es inaceptable, pero si te robo el 60% de lo que llevas encima es razonable. O incluso es lo mismo que decir: la violación es reprobable, pero si sólo te violo un poco, y no termino, pues tampoco está tan mal, y lo podemos discutir.

Si hace 15 años me hubiesen dicho que estaríamos volviendo a debatir sobre estas cuestiones hoy, no lo creería ni por asomo. ¿Cuántos pasos hacia atrás hemos dado sin darnos cuenta? Creo que por el bien de todos, de los trabajadores, de la credibilidad de España y Europa, por la propia economía, y por la dignidad humana y su historia, estos señores ovíparos tienen que dimitir. De la Cavada dimisión, Díaz-Ferrán dimisión. ¡Ya!

Alfonso Cortés González es profesor de Comunicación Política y Publicidad en la Universidad de Málaga

Fascism is Alive and Well in Spain: The Case of Judge Garzon

publicado por Vicenç Navarro.
enlace: http://www.vnavarro.org/?p=3972&lang=en
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The fascist regime led by General Franco was one of the most repressive regimes in Europe in the twentieth century. It was imposed on the Spanish people by Hitler and Mussolini; without their assistance, Franco could not have defeated the popular forces that defended the democratically elected government of the Spanish Republic during the years 1936–1939.

The establishment of the Republic had opened up the possibility of making important reforms needed in Spain to respond to the demands of the popular classes.  The first democratically elected republican government instituted land reform (which antagonized the large landowners – the Catholic Church being among the largest); educational reform that expanded public education (antagonizing the Church, which controlled the educational system); and public pension reform (antagonizing banking). It also facilitated the organization of workers by encouraging trade unionism (antagonizing employers), reduced the number of top officers in the Armed Forces, and instituted many other highly popular changes. In response, the groups opposed to these reforms, led by the Army and assisted by troops and military equipment sent by Hitler and Mussolini, carried out a military coup.

The coup was strongly resisted by Spain’s popular classes, who fought for three years to defend the Republic, under enormous difficulties – the major one being the lack of arms (there was one gun for every three soldiers on the front). The Western democratic governments did not lift a finger to help the democratically elected government of Spain. As Winston Churchill said, the European governments were afraid that the popular reforms taking place in the new Republic would “contaminate” their own popular classes, who would then ask for the same changes in their own countries. So these governments chose to follow their class interests, Churchill said, over national interests. And, as history proved, this was the wrong choice. Their failure to assist the democratic forces in Spain only helped Hitler and later, in starting World War II.

Franco’s victory in Spain meant brutal repression. More than 200,000 men and women were executed, and another 200,000 died in fascist concentration camps and other places of detention. And 114,266 people simply disappeared. They were killed by the Falange (the fascist party) or by the Army, and their bodies were abandoned or buried without being identified (see my  “A Forgotten Genocide: The Case of Spain”).

Up until the last year of the dictatorship, 1978, repression was a constant in Spain’s fascist regime. Of course, apologists for that regime (coming from the fascist apparatus of the state) – such as Juan Linz, later a professor of political science at Yale – denied that Franco’s regime was a fascist totalitarian regime. They defined it as authoritarian, but not totalitarian, by which Linz (and Spain’s right-wing Popular Party, the PP) meant a regime that did not impose a totalizing ideology on the population. This claim is easily proven wrong. Spanish fascism was rooted in a profound and intense form of nationalism based, by its own definition, on a special race – the Hispanic race (the national day celebrating the conquest of Latin America was called the Day of the Hispanic Race) – that was chosen by God as the savior of civilization (this being rooted in a profoundly reactionary form of Catholicism) and led by a man of superhuman qualities, General Franco. The regime controlled all the country’s value-producing systems, from school tests to sports magazines. To deny the totalizing character of that regime, and how it controlled and imposed itself on all spheres of life, is plain apologetics.

The transition to democracy in 1978 was carried out on terms very favorable to the right-wing forces controlling the Spanish state, led by the king, who regarded Franco “as one of the greatest patriots in the history of Spain, savior of the nation against the Red forces”. A key element of the transition was the Amnesty Law, which called for immunity for all who had committed political crimes during the dictatorship. The law was accompanied by a Pact of Silence among the leaderships of all political parties, including the left-wing parties (the socialist and communist parties). As a consequence, the 114,266 disappeared remained disappeared.

Then, three years ago, the grandchildren of the disappeared (the desaparecidos) started looking for their bodies. Village by village, they began to search for them – a movement that immediately received huge popular support at the street level. There were people who knew where the disappeared were buried, but they had been afraid to talk about it, even thirty years after Spain’s return to democracy. The movement spread throughout the country, putting right-wing forces (and the old leadership of the left-wing forces) on the defensive. This movement has challenged the official perception and presentation of the change from dictatorship to democracy as a “model” transition. In fact, in this “model” transition, the right-wing forces still held enormous power.

The movement to recover the disappeared was instrumental in forcing a new law, approved by the Spanish Parliament, to break the Pact of Silence. The Law of Historical Memory calls for the government and public authorities to help families find the bodies of their loved ones. But the socialists in government (with the exception of the Catalan government, a coalition of three left-wing parties) have done very little to advance this. They are afraid of antagonizing the powerful forces (the monarchy, the Army, and the Church) that insist on the need to respect both the Pact of Silence and the Amnesty Law.

Enter Judge Garzon. This is the Spanish judge who tried to take General Pinochet to court when the general was in London, and who led the movement to take other Latin American dictators to court. He came under increasing pressure from the popular movement working for the recovery of historical memory in Spain to look at what had happened at home, not just abroad. Pinochet, after all, was a boy scout compared with Franco: General Franco’s repression was even more brutal than that carried out by his disciple, General Pinochet.

Finally, in response to this popular pressure, Judge Garzon called for an inquiry into the crimes committed by the Franco dictatorship, so as to hold tribunals and take those responsible for the horrors of that regime to court. It was a courageous and highly popular move. For the first time, an official report was prepared, by Garzon, documenting the extent of the repression under fascism in Spain. And, as it turns out, the repression was even broader and deeper than previously known. Many people had never spoken (even to their own children) of what they had seen and experienced during those years.

And, of course, the reactionary forces mobilized. There are very powerful forces in Spain that want to stop Garzon and punish him. The fascist party (La Falange) and other ultra-right-wing forces took Judge Garzon to the Supreme Court, asking that he be stopped from taking Franco’s regime and those responsible for the desaparecidos to the tribunals. And to everyone’s surprise, a member of the Supreme Court, Judge Varela, who had been assigned by this court to look at the fascists’ denunciation of Garzon, saw merit in their request: according to this judge, the Amnesty Law signed in the last days of the dictatorship gave permanent immunity to all who had committed violations of human rights under the fascist regime. This judge’s position increased the likelihood of Garzon’s being taken to the Supreme Court (a five-member court presided over by a judge who swore loyalty to the fascist regime).

It is interesting to read in Judge Varela’s indictment the way in which he justifies the need to take Judge Garzon to court. “[Garzon’s] actions seem to imply that there has been a pact of silence about the actions taken by the previous regime, exposing all the political and judicial systems to the criticism of having been insensitive to the defense of human rights and defense of the forgotten”. Judge Varela wants to prevent Judge Garzon from continuing his trial of the Francoist regime because it will reveal that there has been a pact of silence and that neither the state nor the courts have put into practice the recently passed Historical Memory Law and have done nothing in defense of the forgotten. In that way, Varela wants to save the honor of the Spanish state and the courts and avoid any further embarrassment to the very powerful forces responsible for that silence and for that democratic insensitivity. The initial work done by Judge Garzon has already proved not only the horrible crimes committed by the Fascist regime, but also the deafening silence during the 30 years of democracy. Judge Varela added that the Amnesty Law prevents any inquiry into the crimes committed during the dictatorship, ignoring the fact that the Spanish state has signed the United Nations Human Rights Law, which in Article 15.2 clearly states that the “crimes against humanity” cannot be silenced by national laws such as Spain’s Amnesty Law.

In a few days, the Supreme Court (chaired by a judge who swore loyalty to the Fascist regime during the dictatorship) will pass judgment on Garzon and most likely will divest him of his judicial responsibilities. To put this in perspective, what is happening is equivalent to the Supreme Court of Germany (presided over by a judge who swore loyalty to the Nazi Government) responding to the request of the Nazi Party and passing judgment on the only judge who had dared to try the crimes committed by the Nazi regime. This is what is happening in Spain. And the “official” international media remain silent.

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Funcionarios públicos y sueldos congelados

artículo publicado en elplural.com
enlace: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43838

En 1956, Dolores Medio escribió “Funcionario público”, novela desgarrada donde se narran las penurias de Pablo Marín, funcionario atado a un sueldo mísero que malvivía en un cuartucho junto a su mujer.

Tras las décadas siguientes de desarrollo, la figura del empleado público casi indigente, trasunto del cesante de novelón galdosiano, fue poco a poco hundiéndose en el olvido.

Pero en los últimos días, la cloaca política y mediática neoliberal ha babeado de placer ante los ecos de una posible congelación salarial a los funcionarios. Sin embargo, nada sería más injusto que pasar la factura de la crisis a este colectivo.
Así, en los momentos de hervor económico y ladrillazo, un encofrador podía duplicar el sueldo de un Técnico Superior de la Administración, y para conseguir que un albañil viniera a casa había, poco menos, que apuntarse en una lista de espera y cruzar los dedos.

Mientras los funcionarios perdían poder adquisitivo y realizaban malabarismos contables con el sueldo, miles de paletos de eructo, puti club y caspa montaban una constructora y juntaban billetes de quinientos euros como cromos. Legiones de jóvenes abandonaban los estudios y dejaban sus libros escolares criando polvo mientras se pavoneaban en coches refulgentes… ¿los funcionarios? Unos “pringaos, hombre, unos “pringaos”… ¿para qué estudiar?, ¿para qué invertir?, ¿para qué innovar?…

“España va bien”.
Y mientras tantos celebraban sus ganancias entre cubatas, risas, rayas de coca y “España va bien”, miles de hombres y mujeres habían inmolado sus mejores años junto a una taza de café cargado, un flexo y un temario de oposiciones. Con los codos clavados en una mesa, viendo la vida desfilar a través del claroscuro de un ventanal, a la espera del momento crucial y temible de los exámenes.

Pues bien, ahora resulta que, según los neoliberales, los efectos de aquellos excesos han de pagarlos los “privilegiados funcionarios”, precisamente el colectivo que apenas se benefició del auge económico y que, por supuesto, no provocó la crisis.
Según ese planteamiento no pidamos cuenta a las entidades bancarias que prestaron dinero sin las debidas garantías. No pensemos que las ganancias obscenas de la especulación acabaron en paraísos fiscales. No indaguemos en ayuntamientos y comunidades que dilapidaron millones encargando obras absurdas que enriquecieron a empresarios. No, no… todo esto que lo paguen los funcionarios.

Sí, los funcionarios, aquellos “pringaos” durante los años del falso esplendor económico. Sí, el juez que sacrificó como poco cinco años en una oposición terrorífica (aparte de los cinco de carrera) para ganar menos que muchos fontaneros. Sí, los miles de opositores que hubieron de recurrir al Lexatín, el policía que se juega la vida por mil quinientos euros mensuales, el auxiliar que no gana más de novecientos… ¡resulta que estos han de pagar la crisis y son unos “privilegiados”!

Y todavía el funcionariado español no se ha mentalizado que todas las ideas de congelación salarial y ataque a lo público responden a la sobrecogedora ofensiva de la derecha ultraliberal, que ha sustituido a la derecha “de toda la vida” y que presiona con una fuerza devastadora acoquinando a muchos gobiernos de izquierda que, contra su sentir, han de plegarse a estas medidas.

Pero los funcionarios españoles, en una suerte de suicidio colectivo, votan masivamente a la derecha actual. Y esta derecha neoliberal odia lo público. La doctrina ultraliberal es muy simple: que unos pocos se apropien y aprovechen del esfuerzo y trabajo de la mayoría. En la más genuina línea de Esperanza Aguirre y su entrega de los servicios públicos a codiciosas manos privadas.

En este sentido, que un funcionario votase a la derecha “de toda la vida” podía entenderlo, pero que vote a la actual derecha, la neoliberal, me parece tan esperpéntico como que Emilio Botín se afiliara al Partido Comunista Revolucionario.

Gustavo Vidal Manzanares es jurista y escritor

Blog de Gustavo Vidal Manzanares

La Conferencia Episcopal los cría y ellos se juntan: El histórico triángulo

Artículo publicado en elplural.com
enlace: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43792

Los obispos, en un país como España, que tiene (prácticamente) firmada la exclusividad de la enseñanza privada con la Iglesia Católica, no sólo educan a los cachorros de la derecha más reaccionaria, sino que muchos de los demás, por estas circunstancias históricas y sociológicas, hemos tenido que soportar una educación primaria vigilada por la moral vaticana. Sin embargo, son los representantes de la eterna España negra e intransigente, de Torquemadas, Fernandos VII y Millanes Astray, los que siguen en buena sintonía en su etapa adulta, aunque eso les lleve también a contradicciones. Debe ser, como dicen algunas hipótesis de estudios recientes sobre genética en EEUU, que la mala leche va también en los genes y no sólo en lo que nos cuentan en el colegio y en casa.

Observamos en este sentido cómo los obispos encuentran en el Grupo Parlamentario Popular (donde los hay no católicos también) el perfecto aliado político (tanto que el PP podría catalogarse como partido católico, del mismo modo que existen partidos islámicos), y el PP por su parte encuentra en chanchulleros y corruptos bronceados o con gafas de sol (generalmente de municipios costeros, aunque no sólo), cabezas de lista electorales y buenos socios de gobierno y de fontanería de intereses. Como es el caso, por poner un ejemplo, del pacto que están tramando el PP y Unión Mallorquina para ejercer el poder en Baleares.

Los obispos, cierran este ménage a trois del triángulo, llevándose estupendamente bien tanto con los de Rajoy y Camps, como con los trepas indeseables y sin ideología (que al mismo tiempo que frecuentan lupanares llevan a sus hijos a colegios del opus, y en lugar de la otra mejilla te pisan la yugular). Pero eso sí, a la Conferencia Episcopal no le preocupa ni la moral cristiana, ni la bondad, ni la integridad y la autenticidad de las personas buenas, simplemente les importa la fachada, y medrar en un país que ya no es su cortijo de fiestas de guardar y patrón bajo palio.

Cada uno puede ser de lo que quiera, pero yo no quiero formar parte de ninguna de las esquinas de este histórico triángulo. Porque este trío es el que arremete (y ha atentando desde hace siglos) contra la libertad de las personas (sexual, reproductiva y de pensamiento), es el que quiere empapelar a un juez por investigar genocidios y tramas de corrupción, es el que pretende unirse a corruptos para desalojar gobiernos electos, y es el que, en boca de Neira, pide pistolas. Y esto sólo mencionando alguna de las lindezas de la semana en curso. Lo que no me explico es, cómo todavía, la parte del PP de la buena gente, no se ha salido a estas alturas del triángulo de marras. Igual será que la Iglesia hace de cimentador indisoluble.

Y hablo por propia experiencia, ya que al igual que las buenas personas del PP, tampoco he conseguido, a día de hoy, salir definitivamente del triángulo. Lo que quiero decir es que yo he decido no ser del PP (filiación por supuesto legítima) y no lo soy, he decido ser honesto y lo soy. Sin embargo hace años que decidí no ser católico, y no he podido dejar de serlo. Igual a estos de buena fe y del PP les pasa lo mismo con alguna de las aristas de este polígono.

Desde aquí, y como los obispos han amenazado con excomulgar a todo el que apoye públicamente la nueva Ley del Aborto, aparte de pedir su abolición, declaro ser un defensor de la nueva ley. A ver si por fin, y por estas, consigo salirme de una vez por todas de este triángulo de poderes fácticos al que no quiero pertenecer, para así no engordar ningún tipo de estadística. Que cada santo aguante su vela, y que deje la Conferencia Episcopal (a la hora de hacer recuentos de católicos en España, diciendo que el 80% del país es Católico, cuando sólo el 34% marca la casilla de la Iglesia) de cargarnos con sus cirios a quienes no queremos su cera.

Alfonso Cortés González es profesor de Comunicación Política y Publicidad en la Universidad de Málaga

El PP es un problema de España

http://www.koinovacance.org/blog/?m=200803

http://www.koinovacance.org/blog/?m=200803

Artículo publicado en elplural.com
Enlace: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43535

Ayer por la mañana, Elena Valenciano, la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, tuvo un pequeño desliz en el debate que mantuvo con Esteban González Pons, en la SER, cuando dijo que “el PP es el problema de España”. Pons quiso aprovechar, de forma victimista, este lapsus linguae, pero Valenciano rápidamente corrigió y prosiguió el debate en torno a la crisis económica, y la anécdota quedó en nada. Por supuesto que es exagerado afirmar que el PP es el problema de España, pero no es nada descabellado sustituir el artículo determinado por uno indeterminado, para sostener que el PP es un problema de España. Entre otros, más o menos graves, pero problema al fin y al cabo.

El PP es un problema porque extralimita su misión de partido opositor, para adentrarse en el trabajo de un partido boicoteador, que se niega a arrimar el hombro contra esta crisis, de la que parece estar aliado. Todo esto lo hace para poder ganar las elecciones, perjudicando a miles de españoles que están sufriendo esta situación. Ellos saben que cuanto peor vayan las cosas en nuestro país, mejor para sus estimaciones de voto, porque cada vez está más claro que Rajoy no es alternativa a nada, salvo a la desesperación más extrema.

El PP es un problema porque es capaz de mancillar y perjudicar la imagen de España en el extranjero, lo que trae consigo el miedo de los inversores y de los capitales, sabiendo que no hay nada más cobarde que el dinero.

El PP es un problema porque no contribuye a la cohesión territorial de nuestro país, fomentando notables desigualdades entre comunidades autónomas, cuando torpedean la ley de dependencia, y cuando se niegan a la distribución de ordenadores entre escolares, por poner dos ejemplos.

El PP es un problema porque en lugar de luchar contra su corrupción, hace como ciertas confesiones religiosas: premia, encubre y apoya a sus corruptos.

Es asombroso e incluso cómico, cuando no paranoide, que el Partido Popular (el de la conspiración del 11-M) hable de teoría de la conspiración cuando sencillamente describimos su actitud miserable contra los intereses de los españoles. De conspiración contra los de Rajoy nada hay, simplemente tenemos que repasar los discursos y las acciones públicas y notorias del PP, para comprobar cómo son.

También es cierto que por ser como es este PP, hace que el PSOE tenga un problema al sentirse cómodo con la situación descrita, ya que es beneficioso para los socialistas esta actitud pepera a la hora de movilizar el voto útil contra la derecha cavernaria, y se crea por tanto, este círculo vicioso en el que parece que estamos atrapados. En medio este berenjenal, el PP pide elecciones anticipadas, ya que corren el riesgo de que más adelante vayan las cosas mejor (que seguramente irán), y la ilusión transitoria de Rajoy de habitar La Moncloa se disipe para siempre. La irresponsabilidad del PP es otro problema de España.

En conclusión, aunque no sea el único, y quizás tampoco el más grave, es evidente que el PP es un problema de España que da muchos problemas.

Alfonso Cortés González es profesor de Comunicación Política y Publicidad en la Universidad de Málaga

Nuevo número de Icono 14: El proceso de reconversión de la comunicación en el EEES

Enlace al número 14 de Icono14: http://www.icono14.net/index.php/revista/numero-actual

La reconfiguración que han seguido los estudios de Comunicación en la última década ha ido integrando todos los cambios planteados por los parámetros de convergencia que propone el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Desde el punto de partida que supuso la firma de la Declaración de La Sorbona en 1998 por cuatro países de la Unión (Francia, Alemania, Reino Unido e Italia) y el salto cualitativo derivado de la validación en 1999 por 29 países de la Declaración de Bolonia, se han sucedido diferentes foros; en ellos se han ido articulando las líneas de funcionamiento de un engranaje que se bautiza con el nombre de la ciudad en la que se proyecta la homogeneización de los sistemas pedagógicos universitarios.

De este modo, el marco de la educación universitaria es ya un referente conocido por todos como “El Plan o el Modelo Bolonia”, sin olvidar la trayectoria en la que de manera periódica se dieron cita encuentros en distintos países. 

En España, desde que entrara en vigor la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, se abre el proceso de “modernización” de la Universidad en el escenario de convergencia de las enseñanzas hacia la construcción del EEES. Nos encontramos con un modelo que pretende “dar respuesta a las demandas de la sociedad en un contexto abierto y en constante transformación”, tal y como se expresa en el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.

Así, el presente monográfico de la revista Icono 14 titulado “El proceso de reconversión de la Comunicación en el EEES”, se destina a abordar los distintos ejes que se han visto modificados en el citado contexto hacia la convergencia y se nutre de reflexiones y experiencias de distintos investigadores y profesores que en diferentes áreas y asignaturas de Comunicación están viviendo el cambio.

Fuente: Icono14, http://www.icono14.net/index.php/revista/numero-actual

La política de Comunicación Audiovisual del gobierno socialista (2004-2009): un giro neoliberal

Articulo de Ramón Zallo, publicado en Revista Latina de Comunicación Social, 65
Enlace a texto completo: http://www.revistalatinacs.org/10/art/880_UPV/RLCS_art880.pdf

Resumen: La primera legislatura del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-08) generó iniciativas importantes para algunos cambios progresistas en el sistema comunicativo, iniciativas que se han ido disolviendo en la segunda legislatura hasta dibujar un modelo de corte des-regulado y privatista en perjuicio del servicio público. Cabe distinguir, incluso temporalmente, tres fases: una primera de reformas interesantes; seguida de reformas con contradicciones y, en la segunda legislatura, una acumulación de contrarreformas, que orientan al sistema a un modelo de sistema comunicativo completamente distinto al ideado en la primera legislatura.

Ello indica que ha habido no una sino dos políticas audiovisuales distintas con un recorrido cíclico de la política audiovisual de un extremo a otro. El acento ha pasado del servicio público a la concentración; de la descentralización a la centralización; de la extensión del conocimiento a su acumulación y apropiación desde el capital cognitivo; del modelo keynesiano -combinado con el schumpeteriano y una apuesta por el acceso social- a un regreso tardío al modelo neoliberal, tras haber distorsionado el mercado mediante decisiones públicas en beneficio de los prestadores de servicios audiovisuales más importantes. Todo ello parece cristalizar en el impactante proceso de concentración abierto entre
prestadores de servicios audiovisuales en dos grandes grupos que conformarían Mediaset y Sogecable y -en conversaciones- entre Antena 3 e Imagina. Una combinación de neoestatismo reestructurador del mercado y neoliberalismo.

La mafia del lobby farmacéutico

imagen tomada dehttp://hebdomario.typepad.com/

imagen tomada dehttp://hebdomario.typepad.com/

Publicado en elplural.com
Enlace:
http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43280

Soy consciente de que, en términos profesionales y académicos, la palabra lobby se refiere a un tercero que diseña la estrategia de un grupo de presión para influir en los decisores políticos. Sin embargo, este es el término con el que la mayor parte de las personas estás familiarizadas para referirse a estos grupos interesados en influir en la legislación y en la toma de decisiones. Es por eso, la forma de titular este artículo.

Puede parecer, a priori, que este tema está desfasado y que no conviene publicarlo porque no forma parte de la rabiosa actualidad, y por tanto de la agenda de esta semana. Nada más lejos de la realidad, ya que es precisamente ahora, cuando los gobiernos europeos están tratando de colocar, a precio de saldo, los millones de vacunas contra la gripe A que nos han sobrado, a los países no desarrollados.

El uso del miedo es uno de los recursos más antiguos y efectivos en la comunicación de masas, que no ha dejado de utilizarse para cualquier fin, en las campañas para hacer de las personas marionetas que bailen al son de los intereses de los poderes fácticos. Sobre este tema, recomiendo un libro muy interesante del sociólogo Enrique Gil Calvo titulado El miedo es el mensaje.

Pues bien, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lleva años empleando esta técnica persuasiva para salir beneficiada, exprimiendo del temor de las personas beneficios multimillonarios. Si nos fijamos, ese trabajo tradicionalmente ha sido el de la mafia, que sembrando el temor, conseguía, por ejemplo, que un comerciante le encomendase la protección de su negocio al mismo grupo del que estaba aterrorizado.

Quienes estamos familiarizados con las estrategias de comunicación, afortunadamente no sucumbimos, esta vez, ante esta campaña del miedo. Yo mismo recomendé a familiares y amigos no hacer ni caso a esto de la gripe A, y ni siquiera me vacuné siendo asmático, incluso cuando me lo recomendó mi médico. Además, pude comprobar como en mi entorno había personas aterrorizadas con que ese virus letal les alcanzase, y claro, cuando alguien se muere de miedo no racionaliza, y es mucho más fácil de manipular su conducta. Había quienes pensaban que incluso el Gobierno de España estaba haciendo demasiado poco.

Éste es el quid de la cuestión. Las técnicas modernas de presión (lobby), ya no tratan (sólo) de influir en los líderes políticos, sino (fundamentalmente) en la opinión pública, porque es más fácil convencer o atemorizar al conjunto de la opinión pública (que al ser un grupo tan grande y heterogéneo, no es experta en nada en concreto) que al gabinete de un político que dispone de asesores expertos en distintas áreas. Tema de otro debate sería la predisposición de algunos políticos a trabajar por los intereses de estos grupos, pero yendo al hilo de este artículo, y como estamos en países en los que afortunadamente la gente pone y quita gobiernos, los grupos de presión se han dado cuenta de que convenciendo a la población, ésta presionará y exigirá a sus propios gobiernos que tomen medidas. Similar a la estrategia que siguen las campañas publicitarias dirigida a los niños.

Por ello, España compró 37 millones de vacunas, y Francia, peor aún, casi 100 millones (ración doble, siguiendo la recomendación de la OMS de dos vacunas por persona). Una vez que se ha comprobado que el miedo era infundado e interesado, hay que revender en las rebajas este botiquín inservible.

Lo que deberíamos hacer es pedir responsabilidades y aplicar la ley. No es justo que se quiera colocar estas vacunas a países más pobres, cuando las farmacéuticas se han embolsado entre 5.000 y 7.000 millones de euros. Y sólo con la gripe A, sin tener en cuenta la porcina.

Por tanto, siguiendo la misma lógica de estas campañas de presión, deberíamos exigir a nuestros gobiernos que lleven a los juzgados a la OMS para saber si nos han estafado deliberadamente o no. En cualquier caso, y aunque la OMS no hubiese actuado de mala fe, debería devolvernos el dinero, como hacen los grandes almacenes, puesto que la mercancía no nos satisface. Porque si juegan a organización comercial, deben responder como tal. Si los gurús de la OMS no quieren que le pidamos este tipo de responsabilidades, que no se metan en negocios. La dialéctica de mercado es así.

Alfonso Cortés González es profesor de Comunicación Política y Publicidad en la Universidad de Málaga

La UGR publica “Pax Orbis”, un libro sobre la complejidad y conflictividad de la paz

portada pax orbis

portada pax orbis

En el libro Pax Orbis que coordinan los profesores Francisco A. Muñoz y Beatriz Molina Rueda, del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, se recogen 14 aportaciones especializadas de distintos profesores y expertos, y un prólogo de Francisco Andrés Triguero Ruiz, secretario general de Universidades, Investigación y Tecnología, de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía.

Se incluyen, pues, en este volumen, las aportaciones que investigadores relacionados con la Red Andaluza de Investigación Para la Paz (RAIPAD) presentaron en el seminario “Una paz compleja y conflictiva” que se celebró en 2007, y en el que se pretendía debatir y fijar las bases sobre las que evaluar las experiencias de investigación para la paz en las universidades de un lado y otro del Atlántico”.

“Pax Orbis” se articula alrededor del primer trabajo “Una paz compleja, conflictiva e imperfecta” que, según los coordinadores de este libro “pretende ser un marco general teórico que sirviera de base para el resto de las aportaciones (sobre relaciones internacionales, religiones, género, derechos humanos, educación para la paz, reconciliación, economía) que, por tanto, se presentan interaccionadas”.

Igualmente, se incluye en este volumen una primera aproximación a las realidades de las universidades y los centros de investigación de Andalucía e Iberoamérica, a sus actividades, grado de institucionalización y presupuestos teóricos y epistémicos del “Campo Trandisciplinar de la Paz”.

En el libro se incluyen, estudios de Mª Elena Díez Jorge y Mª Dolores Mirón Pérez; Inmaculada Marrero Rocha; Juan Torres López; Miguel Gómez Oliver, Gregorio Cámara Villar y Fernando Martínez López; o Miguel Vázquez Liñán; Jorge Bolaños Carmona y Alberto Acosta Mesas; Joaquín Herrera Flores; Beatriz Molina Rueda y Mª José Cano; Sebastián Sánchez Fernández y José Tuvilla Rayo; Octavio Salazar Benítez; Alfonso Cortés González; Ana Salado Osuna; y Francisco A. Muñoz, Luis Sánchez Vázquez y Juan Codorniz Solé.

fuente: Universidad de Granada. Enlace: http://www.universia.es/portada/actualidad/noticia_actualidad.jsp?noticia=104194

La sabiduría convencional sobre las pensiones está equivocada

Artículo publicado en elplural.com: http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=43090

Un artículo recientemente publicado en El País (podría haber aparecido en cualquier rotativo), titulado “Pensiones: la hora de la reforma” y escrito por Luis Garicano y Cesar Molinas (31.01.10), presenta el error que se reproduce constantemente por aquellas voces –como las de los autores del citado artículo- que creen que la transición demográfica hace inviable el sostenimiento de las pensiones a no ser que se hagan los cambios que ellos proponen, que incluyen el retraso de la edad de jubilación y el alargamiento del periodo de cálculo de las pensiones. Ambas propuestas, de realizarse, llevarían a una notable disminución de las pensiones.

Pero veamos los supuestos en los que se basan tales propuestas. Comienzan el artículo subrayando que “la esperanza de vida al nacer de los españoles ha aumentado desde 1991 a un ritmo galopante de cuatro horas cada día”. En el contexto del artículo, se asume erróneamente que, los ancianos viven ya ahora 3 años y dos meses más que en 1991. Pues bien, esto no es cierto. Por lo visto desconocen como se calcula la esperanza de vida promedio del país. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes, uno Pepito que muere al nacer y otro, la Sra. Garcia que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España sería (0+80)/2 = 40 años. Supongamos que en un país vecino, hubiera también dos ciudadanos, uno Juanito que tiene 20 años y otro, la Sra. Pérez que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de este segundo país es (20+80)/2 = 50 años. El hecho de que este país tenga diez años más como promedio en su esperanza de vida que España, no quiere decir (como constantemente se dice) que la Sra. Pérez viva 10 años más que la Sra. García. Lo que ocurre es que Juanito vive 20 años más que Pepito. Pues bien, lo que ha ocurrido todos estos años ha sido primordialmente una disminución de la mortalidad infantil. Naturalmente que los ancianos viven más pero no lo que tales autores citan. Están exagerando (asumo que por ignorancia) los años de vida que los pensionistas vivirán gozando de sus pensiones.

Otra observación que hacen es que “la natalidad se ha desplomado”. Pues, tampoco es cierto. Ni la natalidad ni la fecundidad (número de hijos por mujer fértil) han colapsado. Ha estado bastante estable por mucho tiempo, en unos niveles bajos que debieran aumentar para alcanzar el número de niños que las familias españolas desean, es decir 2, si se proveyeran los servicios de ayuda a las familias, (escuelas de infancia y servicios domiciliarios) que en su día llamé el 4º pilar del estado del bienestar (ver artículo El cuarto pilar del bienestar. Público, 15.10.09). Tales servicios ayudarían a compaginar las responsabilidades familiares (que debieran ser compartidas por el hombre) con el proyecto profesional de la mujer, facilitando un incremento de la fecundidad. La mujer sueca tiene casi 2 niños, resultado de la universalización de tal 4º pilar del bienestar y de tener una situación laboral más estable que la que tiene la mujer española.

Pero la parte más preocupante de la sabiduría convencional escrita por estos autores se plasma cuando reproducen el mismo error que hacen el Banco de España y la Comisión Europea, señalando que las pensiones pasarán de representar el 8% del PIB actual, al 15% en 2040, una situación que consideran inaceptable pues la sociedad no tiene tales recursos.

Olvidan el impacto de la productividad. Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es de un 1,5%, un crecimiento que incluso el Banco de España admite como razonable. En este caso, el valor del PIB español será 2,23 veces mayor que el PIB del año 2007. Ello quiere decir que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100, el del año 2060 será de 223. Pues bien, el número de recursos para los no pensionistas en el año 2007 fue de 100 menos 8,4 (8,4 es la cantidad que nos gastamos aquel año en pensionistas), es decir, 91,6. En el año 2060 los recursos a los pensionistas serán el 15,1% de 223, es decir 33, y para los no pensionistas será 223 menos 33, es decir, 192, una cantidad que es más del doble de la existente en el año 2007, 91,6. Debido al crecimiento de la productividad, en el año 2060 habrá más recursos para los no pensionistas que hoy, y ello a pesar de que el porcentaje del PIB dedicado a pensiones es superior en el año 2060 que en el 2007. Los que alarman innecesariamente a la población olvidan un hecho muy elemental. Hace cincuenta años, España dedicaba a las pensiones sólo un 3% del PIB. Hoy es un 8%, más del doble que cincuenta años atrás. Y la sociedad tiene muchos más fondos para los no pensionistas de los que había entonces, aún cuando el porcentaje del PIB en pensiones sea mucho mayor ahora que entonces. Por cierto, hace cincuenta años, cuando España se gastaba un 3% del PIB en pensiones, había voces liberales que decían que en cincuenta años se doblaría o triplicaría tal porcentaje, arruinando el país. Pues bien, estamos cincuenta años más tarde, y el país tiene más recursos para los no pensionistas de los que existían entonces, aún cuando el porcentaje del PIB dedicado a pensiones se ha doblado (En estos datos, por cierto, se ha incluido ya el impacto de la inflación).

Se están haciendo aseveraciones totalmente infundadas en el intento de crear una situación de pánico para que la población acepte la reducción de sus pensiones públicas y vaya corriendo a comprarse un plan de pensiones privado. Pero España, no tiene ningún problema de viabilidad de su sistema de pensiones. Lo que tiene es un problema de desempleo que debe resolverse a base de políticas de pleno empleo todavía poco desarrolladas en España, donde erróneamente se está dando más importancia al descenso del déficit público que a la expansión del empleo, incluyendo el público (el más bajo de la UE-15).

Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
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